El Premio Salvadoreño a la Calidad y el Reconocimiento a las Mejores Prácticas, una distinción creada hace cinco años por el gobierno salvadoreño para reconocer el nivel de excelencia alcanzado en la gestión de las organizaciones públicas y privadas del país; se encuentra en la fase III que corresponde al periodo de evaluación a las organizaciones que son finalistas en esta edición 2015.

En esta fase que finaliza el 31 de agosto, los equipos evaluadores realizan visitas a las empresas e instituciones finalistas con el objetivo de complementar el informe de retroalimentación. Este informe detalla las fortalezas y oportunidades de mejora identificadas para la organización o para el proyecto.

Posterior a la visita, la información es revisada y sirve de base para la deliberación de los miembros del juraDSC00062do quienes tras el análisis, emiten su decisión para otorgar diferentes reconocimientos y dar pasó a la Ceremonia de Premiación. Los ganadores están obligados a mantener en absoluta reserva la información hasta que sea anunciado en la ceremonia de forma formal y pública por la oficina administradora del premio ES Calidad.

Según Gabriela Bolaños, coordinadora de ES Calidad, “La Edición actual ha subido en postulaciones de organizaciones con respecto al año pasado y sigue la dinámica de ediciones anteriores… esperamos una tendencia al alza y que más organizaciones se sumen en la próxima edición, especialmente la empresa privada”.

 

En esta quinta edición, se han incorporado nuevos evaluadores que vendrán a reforzar el proceso. “La formación de estos nuevos evaluadores en esta edición fue impartida por ES Calidad y evaluadores con trayectoria y experiencia en el Premio Salvadoreño a la Calidad y el Reconocimiento a las Mejores Prácticas”, asegura Bolaños.

El Premio está basado en el Modelo Salvadoreño para una Gestión de Excelencia por lo que es integral. Ha sido diseñado sobre la base de principios internacionalmente aceptados como inspiradores de una gestión de excelencia, validados con experiencias de éxito a nivel mundial y útiles para ayudar a quienes buscan una guía para el perfeccionamiento de sus organizaciones.
“El Modelo, aún cuando no es prescriptivo, define y valora aspectos claves que necesariamente deben ser abordados” puntualizo la coordinadora.